From the Pastor

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This weekend I am speaking at all the Masses about one of the undeniable matters of our common life together in the parish, namely the financial requirements of having a parish. Each disciple shares responsibility to support these financial needs by the practice of regular giving. We need to be aware that one of the habits of being a disciple is sacrificial giving from the goods we have, which goods we believe come from God’s generosity to us. A disciple should be a person of gratitude. We foster gratitude by directing to God thanks for what we have and trust that He will give what we truly need. He entrusts to us the goods we have to meet our personal responsibilities and to see that His kingdom is advanced in our midst. We advance God’s kingdom by support of the parish and the larger Church, by aiding the cost of proclaiming the Gospel (parish formation programming, operations, even salaries are included here), and by charitable giving to the less fortunate.

A basic summary of my message this weekend is that we need to improve regular weekend sacrificial giving to our offertory collection.

I ask each person here to reflect upon your practice of stewardship and to take a new step at this time in growing in stewardship. Stewardship includes consideration of your generosity in time and in use of your talents, but also in sacrificial financial gifts. As disciples we are called to give sacrificially and proportionally (tithing), and to make our gifts to God first, not waiting to see what we have left over.

A basic summary of my message this weekend is that we need to improve regular weekend sacrificial giving to our offertory collection. We need each parishioner to commit to such giving. Reviewing monthly budget reports reveals the general trend that we routinely do not bring in what we budget to collect from your Sunday offertory gifts. The good news is that we are a frugal parish and so, at the same time, the general trend is that we routinely do not spend what we budget to spend. This keeps us from running a deficit. However, we need regular giving to improve. We will be hampered in what we as a parish would like to do if we do not each commit to regular sacrificial giving. As disciples our giving should not be crisis-based or project-based. Consider also that with the blessing of our new St. Ambrose Center the parish now has construction debt to pay due to a loan of just under $900,000. Our Finance Council is commited to paying down that debt aggressively. However, to keep up with regular operating needs and to pay off our loan we each need to consider God’s blessings to us and to respond with regular sacrificial and proportional giving.

Please reflect upon your practice of stewardship and offertory giving. I want to encourage in particular signing up for e-giving in our Faith Direct program. I ask each parishioner in faith to take a new step now in the practice of financial stewardship for our parish. As always, thank you for all the gifts you bring to our life together here at St. Monica!

Sincerely in Christ,

Rev. Stephen Hamilton


MENSAJE DE NUESTRO PÁRROCO

Este fin de semana he estado hablando en todas las Misas sobre uno de los asuntos innegables de nuestra vida en común en la parroquia, en especial, sobre los requisitos financieros de tener una parroquia. Cada discípulo comparte la responsabilidad de apoyar estas necesidades financieras mediante la práctica de dar su aportación de manera regular. Debemos ser conscientes de que uno de los hábitos de ser un discípulo es dar sacrificios de los bienes que tenemos, los cuales creemos que provienen de la generosidad de Dios hacia nosotros. Un discípulo debe ser una persona de gratitud. Fomentamos nuestra gratitud dirigiéndonos a Dios, agradeciendo por lo que tenemos y confiando en que Él dará lo que realmente necesitamos. Él nos confía los bienes que tenemos para cumplir con nuestras responsabilidades personales y para ver que su reino está avanzado entre nosotros. Promovemos el reino de Dios apoyando a la parroquia y a la Iglesia en general, ayudando al costo de proclamar el Evangelio (programa de la formación parroquial, operaciones, incluso salarios incluidos aquí) y mediante donaciones caritativas a los menos afortunados.

Le pido a cada persona aquí que reflexione sobre su práctica de mayordomía y que dé un nuevo paso en este momento para crecer en la misma. La mayordomía incluye la consideración de su generosidad en el tiempo y en el uso de sus talentos, pero también en sus donaciones financieras de sacrificio. Como discípulos, estamos llamados a dar sacrificialmente y proporcionalmente (diezmos), realizar nuestra ofrenda a Dios primero, sin esperar a ver lo que nos sobra.

Un resumen básico de mi mensaje de este fin de semana es que necesitamos mejorar las donaciones sacrificiales que realizamos regularmente cada ocho días en nuestra colección de ofrendas. Necesitamos que cada feligrés se comprometa con tales donaciones. Revisando los informes mensuales del presupuesto, se revela la tendencia general de que, de manera rutinaria, no aportamos lo que regularmente presupuestamos para recaudar de sus ofrendas el domingo. La buena noticia es que somos una parroquia cuidadosa y precavida, por lo que al mismo tiempo, la tendencia general es que habitualmente no gastamos lo que presupuestamos para gastar. Esto nos impide tener un déficit. Sin embargo, necesitamos donaciones regulares para mejorar. Si no nos comprometemos a dar sacrificios regularmente, nos veremos obstaculizados en lo que nosotros, como parroquia, nos gustaría hacer. Como discípulos, nuestras donaciones no deben estar basadas en la crisis o en el proyecto. Considere también que con la bendición de nuestro nuevo Centro St. Ambrose, la parroquia ahora tiene una deuda de construcción que debe pagar debido a un préstamo de poco menos de $ 900,000. Nuestro Consejo de Finanzas está comprometido a pagar esa deuda agresivamente. Sin embargo, para mantenernos al día con las necesidades operativas regulares y para pagar nuestro préstamo, cada uno de nosotros debe considerar las bendiciones que recibimos de Dios y responder con sacrificios regulares y donaciones proporcionales. 

Por favor reflexione sobre su práctica de mayordomía y ofrenda. Quiero animarlos en particular, a inscribirse para dar su aportación en nuestro programa Faith Direct. Le pido a cada feligrés en fe, que dé un nuevo paso ahora en la práctica de la administración financiera de nuestra parroquia. Como siempre, ¡gracias por todos los regalos que brindan para nuestra vida juntos aquí en Santa Mónica!

Sinceramente en Cristo,

Padre Hamilton